En México, cerca de 127.000 há se encuentran con paltos. La variedad predominante es Hass, y existe un movimiento fuerte hacia la alta densidad de plantas.

El control del vigor en huertos intensivos de palto es un desafío fundamental para evitar la sobrepoblación temprana y garantizar altos niveles de producción. En estos sistemas, los frutos suelen ser consumidos localmente y también se exportan, principalmente a los Estados Unidos.
A diferencia del mango o el lichi, la cuaja en las inflorescencias de palto no inhibe el desarrollo vegetativo de los brotes laterales adyacentes.
De hecho, el nuevo crecimiento brota desde las mismas inflorescencias después de la floración y cuaja inicial (inflorescencias indeterminadas).
Este crecimiento vigoroso suele competir con el desarrollo de la fruta, provocando una caída excesiva. Por ello, el uso de reguladores de crecimiento como paclobutrazol y uniconazole es clave para controlar el vigor y mejorar la retención de frutos.
Cada año, se recomienda realizar poda alta y poda lateral selectiva durante el período de post-cosecha. Esto permite evitar la aglomeración de árboles en la hilera y previene la expansión excesiva de los sistemas radiculares.
La poda lateral selectiva elimina únicamente las ramas que se extienden más allá del espacio deseado, promoviendo un crecimiento controlado en hileras densas, técnica común en sistemas de alta densidad.
Es crucial que ambos lados de las hileras reciban exposición directa al sol durante la mayor parte del día y que las entre hileras permanezcan abiertas para facilitar la ventilación y la luz.
En huertos de alta densidad de palto, el control del vigor debe iniciarse cuando los árboles se aproximan al tamaño final dentro de su hilera, lo que suele ocurrir entre 2 y 3 años después de la siembra, en marcos de plantación de 4–5 m entre hileras y 2–3 m entre plantas.
Para promover la floración en esta etapa, se recomiendan dosis de 30 a 50 ml de paclobutrazol por árbol aplicadas al suelo, ya que las aplicaciones foliares pueden ser menos eficaces por el escurrimiento de las hojas.
El uniconazole, aplicado durante la floración junto con Ultrasol® K, ayuda a reducir la caída de frutas y mejora el tamaño del fruto en palta Hass, variedad que comúnmente presenta problemas de tamaño debido a la longevidad del óvulo tras la fertilización.
Para mejores resultados, se recomienda una aspersión de uniconazole seguida de dos aplicaciones de Ultrasol® K al 2% (p/v).
Los suelos con pH superior a 7,5 limitan la absorción de micronutrientes esenciales como hierro (Fe), zinc (Zn), manganeso (Mn), cobre (Cu) y boro (B).
En estos casos, es necesario incorporar quelatos de micronutrientes en el tanque de aspersión para mejorar la absorción foliar:


